A veces los adultos nos metemos tanto en el personaje de ser grandes y se nos olvida que tenemos por dentro un niño eterno queriendo jugar, sonreír, soñar, explorar y ser amado. Pensamos que ese niño lo dejamos en nuestra infancia pero la verdad es que no, sigue en nuestro interior con la esperanza de que algún día lo dejemos expresarse y simplemente SER. A ese niño bello, inocente y curioso que nos habita le dedico este Album con todo mi amor, aceptación y respeto. Nilo